Me gusta escribir.
Siempre me ha gustado.
No recuerdo la primera vez que decidí sentarme y plasmar mis pensamientos. Supongo que estaba muy pequeña, por que sólo recuerdo el olor del lápiz.
Ahora con la compu, la tablet, la grabadora, puedo estar escribiendo. Es mi forma de desahogarme y darle un canal a estas miles de ideas que tengo en la cabeza... que alguna vez me llegaron a atormentar pero que ahora veo como mis locas compañeras.
 Acá te comparto, las revoltosas que al fin llegan a buen camino.

Así son todos mis días. En particular, mis miércoles.

He.